COMENTARIO
Queda resumida la historia de los patriarcas, destacándose la protección divina sobre ellos (cfr Gn 12,10-20; 26,1-14). La designación de aquéllos como «mis ungidos» y «mis profetas» (v. 15) —designación que sólo se encuentra aquí— sirve para equipararlos en dignidad a los reyes y a los enviados de Dios.