COMENTARIO

 Sal 108,11.12-14 

cfr Sal 60,11-14. La total confianza en Dios expresada en estos salmos la vive el cristiano desde la fe en Jesucristo: «No pongamos la esperanza sino en Dios sólo. No digamos: “Si me ocurriera esto o aquello, ¿de qué viviré?”. Yo te contesto: “Si se desata la persecución, cosa bien grave, ¿de qué vivirás?”. El cristiano siempre está en tiempo de persecución y siempre tiene delante la indigencia total. Por tanto nadie puede tenerse como señor de su propia vida, nadie debe tener miedo y nadie debe decir: “Si envejezco, ¿de qué viviré?, si enfermo, ¿con qué podré subsistir?”. ¿Tú posees ya a Cristo y tienes miedo? Si alimenta a los pájaros del cielo, ¿dudas de que puede alimentarte a ti? El diablo alimenta a sus adeptos, y Cristo ¿va a dejar de alimentar a sus siervos? (…) Alejemos pues de nuestros corazones todas las preocupaciones y digamos: con Dios haremos proezas» (S. Jerónimo, Breviarium in Psalmos 107,14).

Volver a Sal 108,11.12-14