COMENTARIO

 Sal 109,21-25 

El orante se presenta ante Dios como «pobre y necesitado» (v. 22), que espera en la misericordia divina (v. 21), ya que no encuentra misericordia en sus acusadores (vv. 16.25) en el momento en que se siente enfermo de muerte (vv. 23-24).

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