COMENTARIO
Muestra que Dios actúa con los pobres más generosamente aún que el hombre justo (cfr Sal 112,9), porque su poder es infinito (Sal 113,4).
Comienza con una invitación a alabar el Nombre del Señor (vv. 1-3) y, tras proclamar su gloria sobre los cielos (v. 4), muestra admiración, mediante una larga pregunta retórica, porque Él ensalza a los pobres y a las estériles (vv. 5-9).
La alabanza cantada en este salmo la hizo suya la Santísima Virgen, sierva del Señor (v. 1; cfr Lc 1,46), que, tras el anuncio de la Encarnación, proclamó que el Señor exaltó a los humildes (v. 7; cfr Lc 1,52).