COMENTARIO
Con el recurso literario de la autoinvitación, que denota la intensidad de los sentimientos (cfr Sal 42,6.12; 103,1.23), el salmista expresa su seguridad interior y el propósito de mantenerse unido al Señor; una forma de hablar que implica algo más que la simple liberación de la enfermedad: apunta a la vida con Dios.