COMENTARIO
A veces los manuscritos hebreos unen este salmo al anterior o al siguiente a causa de su brevedad; pero tiene identidad propia y representa el punto culminante en el grupo de salmos del Hallel. Es como una ampliación del «Aleluya» final que se viene repitiendo en los salmos anteriores.
Este salmo, el más breve del salterio, consta de dos invitaciones dirigidas a todos los pueblos (v. 1), y dos motivaciones que recogen la forma de actuar de Dios con Israel (v. 2). Es modelo de himno de alabanza, construido con un paralelismo interno perfecto.
El salmo adquiere su pleno sentido tras la resurrección de Jesucristo y con la predicación del Evangelio a todos los pueblos. «Este salmo contiene la profecía de que la Iglesia y la predicación del Evangelio se difundirán por toda la tierra» (S. Juan Crisóstomo, Expositio in Psalmos 116).