COMENTARIO

 Sal 130,1-2 

«Lo más profundo», literalmente «abismo», puede hacer referencia a la muerte (cfr Sal 18,5; 69,3) o a la profundidad de la conciencia humana. «¿Desde dónde hablamos cuando oramos? ¿Desde la altura de nuestro orgullo y de nuestra propia voluntad, o desde “lo más profundo” (Sal 130,1) de un corazón humilde y contrito? El que se humilla es ensalzado (cfr Lc 18,9-14). La humildad es la base de la oración. “Nosotros no sabemos pedir como conviene” (Rm 8,26). La humildad es una disposición necesaria para recibir gratuitamente el don de la oración: el hombre es un mendigo de Dios (cfr San Agustín, serm 56,6,9)» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2559).

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