COMENTARIO

 Sal 130,7-8 

La invitación al pueblo a esperar en el Señor (v. 7) se corresponde a la esperanza del salmista (cfr v. 5), y las motivaciones aducidas ahora —«misericordia» y «redención», poéticamente personalizadas— son los atributos divinos manifestados en la Alianza (cfr Dt 7,8; 9,4-5; etc.). En virtud de tales atributos viene la afirmación final de que Dios perdonará todos los pecados de su pueblo.

La Iglesia reza este salmo como el sexto de los penitenciales (cfr Sal 6), profesando con sus palabras la confianza en Cristo Redentor. También lo ha aconsejado rezar antes de la Santa Misa, para expresar con él la necesidad de purificación antes de acercarse al santo sacrificio del altar, sacrificio de acción de gracias y de propiciación.

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