COMENTARIO
Al juramento de David al Señor (v. 2), corresponde el juramento del Señor a David (v. 11). Recoge la profecía de Natán en 2 S 7,4-16, haciendo extensivo el oráculo a todos los descendientes de David (v. 12). El Señor no se deja ganar en generosidad: «Siempre da más de lo que le pedimos» (S. Teresa de Jesús, Camino de perfección 37,4).