COMENTARIO
Al hombre sólo le queda apelar a la voluntad divina para que lo libre de los violentos e impíos (v. 19), que maldicen los designios de Dios (v. 20). El salmista profesa su enfrentamiento a ellos, haciendo suya la causa de Dios (vv. 20-21) y pidiéndole que se fije en la sinceridad de sus propios sentimientos y le guíe por el camino del bien (vv. 23-24). La expresión «camino eterno» (v. 24) significa el camino de Dios que es eterno, y apunta ya a la unión con Dios para siempre, incluso tras la muerte.