COMENTARIO
Este título, como otros en los salmos, quiere mostrar la situación histórica en la que habría sido compuesto el poema. Los comentaristas cristianos entendieron además que también puede aplicarse a Jesucristo: «Sin duda, el salmo se aplica también al Señor, el verdadero David. (…) Como David entró en la cueva para esconderse de Saúl, también el Señor entró en el mundo y sufrió persecución» (S. Jerónimo, Breviarium in Psalmos 141,1). Y por eso, dirán: «Si aplicamos el salmo al Señor, aquí (v. 5) es el mismo Señor quien habla: todos mis discípulos me han abandonado y han huido» (ibidem, 5).