COMENTARIO

 Sal 142,4-5 

Apela al conocimiento que Dios tiene de su vida y de su conducta, y al mismo tiempo le expone su situación, instándole a que se fije en ella. Los Setenta y la Neovulgata, en cambio, traducen las primeras palabras del v. 5 en primera persona —«yo miraba y me fijaba»—, entendiendo que es el salmista el que ve su situación y se la expone al Señor.

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