COMENTARIO
El «Nombre» del Señor, es decir, Dios tal como se ha dado a conocer a su pueblo, manifiesta su justicia y su misericordia salvando a los suyos —«yo soy tu siervo»— del mal, representado aquí en los enemigos (cfr Sal 5,11).
La Iglesia ha considerado este salmo como el último de los siete penitenciales; con él se reconoce la condición de pecador que afecta a todo hombre (cfr Sal 6).