COMENTARIO

 Sal 145,14-16 

El reinado universal de Dios se manifiesta en su protección de los débiles (v. 14), y en la providencia que da alimento a todos los seres vivos (vv. 15-16; cfr Sal 104,27-28). Estos versículos llevan al alma contemplativa a ver la bondad de Dios en todas las cosas: «Hablando ahora según el sentido y afecto de la contemplación, es de saber que en la viva contemplación y conocimiento de las criaturas echa de ver el alma haber en ellas tanta abundancia de gracias y virtudes y hermosura de que Dios las dotó, que le parece estar todas vestidas de admirable hermosura y virtud natural, sobrederivada y comunicada de aquella infinita hermosura sobrenatural de la figura de Dios, cuyo mirar viste de hermosura y alegría el mundo y a todos los cielos; así como también con abrir su mano, como dice David (Sal 144,16), llena todo animal de bendición» (S. Juan de la Cruz, Cántico espiritual B,6,1).

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