COMENTARIO

 Pr 6,20-35 

La escena ilustra la gravedad del adulterio, y de paso el cuidado que es necesario tener ante la seducción de la sensualidad. Los versículos 27 y 28 son muy expresivos acerca de la conveniencia de no dialogar con la tentación, si uno no quiere resultar atrapado por ella. En la ascética cristiana no faltan sugerencias concretas para llevar a la práctica estos consejos. Por ejemplo, San Josemaría Escrivá comenta: «Ese modo sobrenatural de proceder es una verdadera táctica militar. —Sostienes la guerra —las luchas diarias de tu vida interior— en posiciones, que colocas lejos de los muros capitales de tu fortaleza. —Y el enemigo acude allí: a tu pequeña mortificación, a tu oración habitual, a tu trabajo ordenado, a tu plan de vida: y es difícil que llegue a acercarse hasta los torreones, flacos para el asalto, de tu castillo. —Y si llega, llega sin eficacia» (Camino, n. 307).

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