COMENTARIO
Los pensamientos que aquí se atribuyen a los impíos conectan con algunas corrientes de filosofía materialista y hedonista, tal vez los epicúreos. Es probable que el autor sagrado tenga en cuenta también a algunos judíos que, renegando de su fe, caían en el materialismo y el escepticismo de determinadas tendencias del pensamiento helénico. El razonamiento de tales filósofos se apoyaba en dos hechos de experiencia: la muerte es inevitable y la vida es breve. Sin la perspectiva de la inmortalidad y sin fe, la conclusión parece imponerse: hay que aprovechar las ocasiones de disfrute que nos brinda la vida. Recuerda el «comamos y bebamos, que mañana moriremos» (Is 22,13; 1 Co 15,32).