COMENTARIO
La genealogía de Baruc (v. 1), nombre que significa «Bendecido», se presenta según el estilo judaico común a los libros proféticos, pero algo más larga de lo habitual, quizás para subrayar su misión profética, ya que el libro de Baruc no estaba incluido en el volumen de los Profetas Menores. Nerías, padre de Baruc, aparece también en Jr 32,12, junto con el abuelo Maasías.
La fecha de la lectura y de la reunión se data en el quinto año (582-581) de la destrucción de Jerusalén (587) y de la destrucción del Templo y del altar de los holocaustos (v. 2). Sin embargo, se supone que seguían ofreciéndose sacrificios en el recinto sacro (1,10). Esta indicación hace pensar que la redacción final del libro se debió de hacer bastante tiempo después del retorno del destierro, cuando se volvió a usar el Templo y se reconstruyó el altar (cfr Esd 3,2).
El rey Jeconías (v. 3), según la transcripción de la Vulgata y de la mayoría de las versiones castellanas, es el Yoyaquín del texto hebreo, o Joaquín de algunas versiones, hijo de Yoyaquim, o Joaquim, que aparece en Jr 22,24-30. Sabemos por los libros históricos (2 R 24,8-20) que Jeconías/Yoyaquín reinó en Judá sólo tres meses, antes de ser depuesto y deportado a Babilonia por Nabucodonosor. Éste dejó como rey de Judá a Sedecías, tío de Jeconías, el 597 a.C. y permitió a Yoyaquín vivir en cautividad mitigada. Tablillas babilónicas escritas con caracteres cuneiformes atestiguan la presencia alrededor de Jeconías de una pequeña corte. Más tarde fue puesto en libertad vigilada por Evil-Marduc (Evil-Merodac), sucesor de Nabucodonosor. Según los libros históricos el sacerdote Joaquín que aquí se cita (v. 7) debía de ser un sacerdote de segundo rango, y no el sumo sacerdote Yehosadac, que ocupaba el cargo cuando se produjo la conquista de Jerusalén el año 587, y fue deportado a Babilonia (cfr 1 Cro 5,41).
Nabucodonosor hizo dos deportaciones. La primera, a la que se alude en el v. 9, fue la del año 597; en ella deportó al rey Jeconías/Yoyaquín, con su corte, nobles y parte del pueblo (cfr 2 R 24,10-12). La segunda deportación fue más tarde, el 587, cuando Sedecías se rebeló contra el rey de los caldeos: Jerusalén fue tomada y destruida. Nabucodonosor mandó sacarle los ojos, después de contemplar la muerte de sus hijos y llevarlo encadenado a Babilonia (cfr 2 R 25,1-7).
El río Sud, mencionado en el v. 4, era un canal del Éufrates.