COMENTARIO

 Ba 1,15-3,8 

Terminada la introducción, viene ahora propiamente la primera sección del libro. Contiene la temática general de confesión pública de los pecados y petición de perdón a Dios. A primera vista parece desordenada y repetitiva. Sin embargo, pueden distinguirse cuatro piezas sucesivas: 1ª) 1,15-2,5. Confesión sobrecogedora por parte de los deportados: reconocen humildemente que han pecado contra el Señor, no han creído en su palabra desde los tiempos de la salida de Egipto, han obrado el mal y, por eso, Dios los ha castigado dispersándolos entre las naciones. Se cumplen así las antiguas predicciones divinas hechas a Moisés (1,15-22). 2ª) 2,6-26. Es en parte paralela a la anterior, pero suplicando la misericordia y el perdón de Dios (2,13-16; cfr v. 29). 3ª) 2,27-35. Recuerdan que Dios, tras la conversión de su pueblo, le reitera la promesa de devolverle su tierra, de la que no serán expulsados, y sellar con ellos una Alianza eterna. En los últimos versículos, 2,29-30, se resumen los oráculos de Jr 25,8-11 y 27,22. 4ª) 3,1-8. Nueva oración de súplica, intensamente patética, para que Dios los salve. Tiene claros parecidos con Dn 9,4-19, con el estilo de Jeremías y con Dt 28-32.

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