COMENTARIO

 Jl 1,1 

Para San Jerónimo (cfr Prólogo al Commentarii in Ioelem), el lugar que ocupa el libro en la colección hebraica de los profetas menores, al principio, tras Oseas, unido a la etimología de Joel —según el mismo Doctor significa «el que empieza»—, no carece de sentido. También los estudiosos modernos ven en los libros de Oseas y Joel como una introducción a la colección: Oseas, profeta del norte, es el mensajero del Dios de misericordia y de amor por su pueblo, fiel a la Alianza con los patriarcas; Joel, profeta del sur, completa el mensaje con el anuncio de la efusión del Espíritu de Dios. Los dos libros son así un pórtico adecuado para toda la colección de los profetas menores.

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