COMENTARIO

 Am 9,1-6 

Quinta y última visión, diferente de las anteriores. Dios no muestra la visión al profeta, sino que éste ve directamente al Señor, que le ordena destruir el santuario —probablemente se refiere al santuario de Betel— y la nación de Israel. Las imágenes son vivas y terroríficas: nadie escapará, aunque se esconda en sitios recónditos, lejanos e impensables.

En consonancia con el castigo, se describe la tercera y última doxología a Dios Creador y Señor del universo (vv. 5-6). El Señor es un Dios majestuoso dominador de todo lo creado. No hay ningún lugar, ni lejano ni profundo (v. 3), ni siquiera un lugar trascendente a los ojos (v. 2), que escape a su dominio.

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