COMENTARIO

 Mi 4,1-5,14 

Estos dos capítulos pueden ser considerados como la parte central del libro. El horizonte da un giro respecto de los tres capítulos anteriores. El hilo temático conductor es la consolación y la esperanza de la restauración en una era mesiánica. Algunos intérpretes conectan el optimismo de los oráculos de esta parte con el marco histórico de las excelentes reformas del rey Ezequías de Judá (años 716-686). El tema de fondo se vertebra en pequeñas unidades: las naciones vendrán al monte Sión (4,1-5); el Señor reunirá en Sión a los dispersos de Israel (4,6-8); también Judá sufrirá una prueba, pero será salvada (4,9-14); anuncio del Mesías, que nacerá en Belén (5,1-3); el Mesías liberará al pueblo del yugo asirio y conseguirá la paz (5,4-5); el «resto» de Jacob en medio de las naciones será un pueblo fuerte (5,6-8); y, finalmente, la purificación y el castigo por los pecados (5,9-14).

La mayor parte de los oráculos vienen introducidos por fórmulas temporales: «en los últimos días» (4,1), «aquel día» (4,6; 5,9), «entonces» (5,6), que proyectan los oráculos a un futuro escatológico; o bien, «ahora» (4,9-14), que ve la salvación futura actualizada en el presente.

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