COMENTARIO
Es un título singular que no aparece en ningún otro libro profético. Únicamente es parecido el de Habacuc (1,1), señal de que probablemente ambos libros tienen la misma orientación y quizás el mismo origen. «Oráculo» (en hebreo masá) es un término que introduce los oráculos contra las naciones (cfr Is 13,1; 15,1; Za 9,1) y significa no tanto un anuncio de castigo cuanto una lección: que el juicio del Señor alcanza a todos los pueblos, y que la ruina de los pueblos paganos es una enseñanza para Israel, que se verá libre de ellos por el amor del Señor. «Visión» designa una descripción poética con tintes escatológicos, que prefigura el juicio definitivo de Dios sobre sus enemigos. En este caso, la descripción de la caída de Nínive, capital de Asiria desde el reinado de Senaquerib. «Libro de la visión», significa que, aunque todo haya sido previamente proclamado, se garantiza el cumplimiento de lo que se ve, como ocurre en Jeremías (cfr Jr 30,2).
«Elcós». Resulta difícil identificarla con exactitud. Entre las aldeas del norte no se ha encontrado ninguna que por su nombre o por su etimología pudiera coincidir con ella, y tampoco parece probable que Nahum formara parte de los grupos de israelitas deportados por Senaquerib. Lo más seguro es que la patria del profeta perteneciera a Judá, aunque tampoco puede precisarse más.