COMENTARIO
La bondad de Dios es una cualidad que los Salmos unen con la misericordia (cfr Sal 100,5; 135,3; 145,9) y cantan en himnos rituales (Sal 34,9). Nahum también ensalza la bondad divina reflejada en la protección de los que confían en Él y en la destrucción de los enemigos. Estos contrastes, frecuentes en lenguaje semita, son recursos para hacer hincapié en la predilección del Señor por los que le permanecen fieles.