COMENTARIO
Esta sección consta de elementos heterogéneos que en el proceso de composición podrían haber sufrido varias modificaciones hasta el resultado final que nos ha llegado. Algunos comentaristas la explican como un diálogo del profeta con israelitas y asirios: una parte estaría dirigida a los israelitas y a los asirios conjuntamente (1,9-10), otra sólo a los asirios (1,11.14) y otra sólo a los israelitas (1,12.13 y 2,1). Pero tanto artificio literario resulta demasiado sofisticado en un autor del siglo VII a.C. Parece más bien que los únicos interlocutores eran los habitantes de Judá y de Jerusalén para quienes la destrucción de Nínive sería ocasión de reconocer el poder soberano de Dios y la predilección divina por su pueblo. En todo caso, los primeros versículos (1,9-10) son introductorios, y los demás (1,11-2,1) constituyen el anuncio e interpretación en lenguaje profético de la caída de Nínive que se relata a continuación.