COMENTARIO

 Na 2,2-3,19 

Tras la breve introducción que explica el sentido de la caída de Nínive (2,2-3), el poema sobre la invasión y destrucción de la capital de Asiria (2,4-3,19) tiene una gran fuerza poética, pues se mezclan los sentimientos de alegría, al ver cómo se desploma la ciudad enemiga, con las de asombro ante tanta violencia, y las de reconocimiento ante el juicio inapelable de Dios. El poema está construido con esmero, presentando la secuencia coherente de una invasión: el asalto de la ciudad (2,4-14), la descripción de los crímenes que han ocasionado la sentencia divina (3,1-7), la comparación ilustrativa con la destrucción de Tebas (3,8-11), la debilidad de Nínive tanto en sus plazas fuertes como en su ejército (3,12-17) y finalmente la elegía irónica por el rey de Nínive (3,18-19).

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