COMENTARIO

 Ha 3,16-19 

Con una inclusión en el v. 16, que retoma el motivo de la escucha temblorosa del profeta (cfr 3,2), el salmo vuelve al tono de lamentación (v. 17), para concluir con un canto de esperanza en el poder y la salvación del Señor (vv. 18-19). El hombre de fe no desfallece en su esperanza; camina alegre «por las alturas» (v. 19) confiando en todo momento en Dios: «Esa certeza que nos da la fe hace que miremos lo que nos rodea con una luz nueva, y que, permaneciendo todo igual, advirtamos que todo es distinto, porque todo es expresión del amor de Dios. Nuestra vida se convierte así en una continua oración, en un buen humor y en una paz que nunca se acaban, en un acto de acción de gracias desgranado a través de las horas» (S. Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, n. 144).

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