COMENTARIO
El autor sagrado pasa ahora a exponer la profecía de Zacarías, presentándola de nuevo como locución de parte del Señor (cfr v. 1), e inmediatamente introduce las palabras del profeta que habla en primera persona. Pero éste no proclama directamente lo que Dios le ha dicho, sino que cuenta ocho visiones acompañadas de las respectivas interpretaciones que le da el ángel del Señor. En ellas Zacarías contempla lo que ha sucedido, lo que sucede y lo que va suceder en la tierra respecto a los enemigos de Israel, respecto a Jerusalén, y respecto al príncipe del pueblo, Zorobabel, y al sacerdote Josué. Estas visiones las tuvo el profeta a mediados de febrero del año 519 y, según se expresa, todas en la misma noche. Es el tiempo en que, tras la vuelta del destierro el año 537, los judíos están reconstruyendo el Templo y organizando su vida religiosa y social bajo el gobierno de Zorobabel, príncipe de la dinastía davídica, y bajo la guía de Josué, sumo sacerdote descendiente de Sadoc.