COMENTARIO
En la visión anterior se profetizaba que en la nueva situación el ladrón y el perjuro iban a ser destruidos; ahora se da a conocer al profeta que la maldad en cuanto tal, la iniquidad, va a ser alejada de la nueva comunidad de la tierra de Judá. El efah es una medida: un recipiente de unos veinte litros empleado para medir productos sólidos. Aquí se trataría de un efah agrandado, como el libro de la visión anterior, de forma que en él cupiese una mujer. Las dos mujeres con alas representan a ángeles, y el viento a la fuerza del Señor. Sinar es Babilonia, donde la Iniquidad iba a ser considerada una divinidad. Judá y Jerusalén, que son liberadas de la iniquidad, prefiguran a la Iglesia que espera que el misterio de la iniquidad sea quitado de en medio (cfr 2 Ts 2,6-8) para aparecer toda santa y radiante de la gloria del Señor (cfr Ap 21-22).