COMENTARIO

 Za 6,1-8 

Esta octava y última visión se corresponde con la primera (cfr 1,7-17), formando entre ambas un marco de inclusión literaria para todas las visiones. El parecido entre ambas está en los colores, si bien la función de los emisarios divinos —en la primera visión, jinetes, en la última, carros— es distinta: ahora vencen a las naciones opresoras de Israel. Los dos montes de los que salen los carros parecen ser el monte de los Olivos y el monte Sión, aunque también pudieran significar los montes que en la mitología babilónica constituyen la entrada a la morada de los dioses. En cualquier caso aquí indican que los emisarios son enviados por Dios. El norte representa a aquellas naciones tradicionalmente invasoras de Israel, ahora en concreto Babilonia; el sur representa a Egipto. El ángel comunica a Zacarías que el juicio sobre Babilonia ha hecho cesar la ira de Dios, refiriéndose sin duda a su caída bajo Ciro el Persa. Se trata de una forma de invitar a los judíos que todavía permanecieran en aquella región a volver a Jerusalén y colaborar en la reconstrucción de la ciudad y del Templo (cfr 6,15).

Volver a Za 6,1-8