COMENTARIO

 Za 11,1-17 

El tono de lamentación de este capítulo está en fuerte contraste con el del anterior, cargado de promesas, y más aún con la primera parte del libro en la que se anunciaba el final de la restauración del Templo y la era de paz en todo el Israel unido. El profeta ve ahora una situación distinta: la del pueblo dividido que rechaza a su pastor. Puede tratarse de los sucesos acaecidos entre la terminación del Templo el año 515 y la llegada de Nehemías el año 445, que encontró la sociedad y la ciudad en un estado lamentable (cfr Ne 2,11-18). Es un tiempo del que han quedado escasas noticias en la Biblia, a no ser estos capítulos de Zacarías y las de los libros de Esdras y Nehemías. En esa época los descendientes de la dinastía davídica, cuyo último representante conocido es Zorobabel, desaparecen completamente, pasando la atención y el gobierno interno del pueblo a los sumos sacerdotes.

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