COMENTARIO

 Rm 1,16-17 

El Apóstol enuncia aquí lo que va a tratar en la carta: la justificación que viene de la fe.

La expresión «justicia de Dios» es una de las más importantes empleadas por San Pablo. Tiene gran riqueza de significados. Se refiere no sólo al atributo divino de retribuir según justicia, sino también a la fidelidad de Dios en cumplir sus promesas y a la misericordia que ejerce con el hombre pecador perdonándole y haciéndole justo. Aquí San Pablo recoge este último sentido (cfr nota a 3,21-31). «De la fe hacia la fe» muestra que la justicia divina en el hombre comienza y se perfecciona por la fe.

La frase «el justo vivirá de la fe» (o «por la fe») es cita de Ha 2,4. El profeta se refería a la situación histórica de alguna invasión: quienes confiasen en las promesas divinas no perecerían. El Apóstol aplica el texto a los cristianos, para acentuar que la fe es el principio de la salvación, pues mediante la fe el hombre queda justificado delante de Dios. El tema será explicado desde varios aspectos a lo largo de la carta.

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