COMENTARIO

 Rm 1,18-4,25 

La tesis de fondo de esta sección es que la justificación por la fe es el único camino de salvación para todos los hombres, pues todos son pecadores: los paganos por su idolatría y sus perversiones (1,18-32), los judíos por sus pecados y transgresiones de la Ley (2,17-24). Por tanto, ya que todos, los judíos —a pesar de la circuncisión y de las promesas (2,1-16.25-3,8)— y los gentiles, son pecadores delante de Dios (3,9-20), todos necesitan ser justificados por su gracia que concede a quienes creen en Cristo (3,21-31). Así lo prueba la Escritura: Dios concedió las promesas a Abrahán, no por las obras, sino por la fe (4,1-25).

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