COMENTARIO
De 1,18 a 3,20, el Apóstol ha conducido su discurso hasta concluir que judíos y gentiles se encuentran en similar situación frente al pecado y la retribución que merecen. Ahora argumenta que, si todos, gentiles y judíos, han pecado, todos necesitan igualmente de la justificación, que se ha realizado por la redención obrada por Jesucristo. Todos han de adherirse a Él mediante la fe. La argumentación es aquí semejante a la de la sección anterior: primero, una «proposición» de la doctrina (3,21-22), completada con algunas «precisiones» (3,22b-26), y «preguntas y respuestas» (3,27-31), para llegar después a una extensa «conclusión» con apoyatura en textos de la Escritura (4,1-25).