COMENTARIO

 1 Co 5,9-13 

Amonesta a los corintios para que no se mezclen con los que, teniendo el nombre de cristianos, viven sin arrepentirse de los pecados que enumera. El cristiano debe procurar que todos se salven: sólo cuando alguien resulte un peligro para la propia alma, debe rechazarle y apartarse de él.

Por dos veces (vv. 9 y 11) hace mención de un escrito hoy desaparecido que muchos comentaristas denominan «carta precanónica».

La relación de pecados del v. 11 es muy similar a la que aparece en el capitulo siguiente (6,9-10) y difiere poco de los catálogos de pecados graves, hasta trece, que pueden encontrarse en el corpus paulino. Era frecuente en los ambientes piadosos y cultos de la época que circularan listas de pecados, diferentes entre los griegos y entre los judíos. San Pablo no pretende hacer una enumeración exhaustiva, sino recordar aquellos pecados que tienen más peligro de cometer los destinatarios concretos de sus cartas.

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