COMENTARIO

 1 Co 7,39-40 

La Iglesia ha enseñado, a tenor de estas palabras, que el vínculo matrimonial queda disuelto con la muerte de uno de los cónyuges, de manera que el otro queda libre para contraer nuevas nupcias. No está del todo claro el significado de las palabras «pero sólo en el Señor» (v. 39). Lo más probable es que el Apóstol recomienda a las viudas casarse con un cristiano, para prevenir el peligro de apostasía. En cualquier caso, al igual que a las personas solteras, aconseja como camino más perfecto, permanecer sin casarse, consagradas al servicio de Dios.

En la carta a Timoteo se recogen varias instrucciones concretas sobre las viudas: unas deben ser socorridas por sus familias, otras deben dedicarse al servicio de la Iglesia de modo permanente, y todas deben comportarse con la dignidad propia de su estado (cfr 1 Tm 5,9-16).

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