COMENTARIO

 1 Co 9,24-27 

Cada dos años se celebraban en aquella ciudad los juegos atléticos del istmo de Corinto. Quizá, por eso, San Pablo utiliza imágenes deportivas para ilustrar la lucha ascética. En la vida del cristiano, como en el deporte, las limitaciones y las tentaciones son siempre un estímulo para seguir adelante: «Pues nuestra vida en medio de esta peregrinación no puede estar sin tentaciones, ya que nuestro progreso se realiza precisamente a través de la tentación, y nadie se conoce a sí mismo si no es tentado, ni puede ser coronado si no ha vencido, ni vencer si no ha combatido, ni combatir si carece de enemigo y de tentaciones» (S. Agustín, Enarrationes in Psalmos 60,3).

Volver a 1 Co 9,24-27