COMENTARIO
San Pablo trata ahora del uso del velo por parte de la mujer en las reuniones litúrgicas. Era un problema poco relevante, pero objeto de discusión entre los corintios (v. 16). El Apóstol contesta según las costumbres judías de su tiempo, conforme a las «tradiciones» (v. 2) que les había transmitido. Es posible que vislumbrara bajo el problema del velo cuestiones más profundas que el simple atuendo y, por eso, subraya que varón y mujer, gozando de idéntica dignidad (v. 11; cfr Ga 3,28) tienen funciones y responsabilidades diferentes. En cualquier caso, el porte externo ha de ser manifestación de las disposiciones interiores.