COMENTARIO
San Pablo sale al paso de un abuso mayor. Inicialmente se celebraba la Eucaristía junto con una comida en común, que era una manifestación de caridad y unidad —de ahí el nombre de ágape con que se designaba—, en la que se ayudaba también a los más pobres y necesitados. Sin embargo, se habían introducido excesos y aquellos banquetes contrastaban fuertemente con la Eucaristía, fuente de amor y unión. Muy pronto, ya en la primitiva cristiandad, se producirá la separación entre la Eucaristía y el ágape, que pasaron a celebrarse en lugares y momentos diferentes.