COMENTARIO

 Ga 1,11-4,31 

El Evangelio que Pablo predicaba no les exigía a los gentiles hacerse primero judíos (mediante la circuncisión y el sometimiento a las prescripciones de la Ley) para aceptar la llamada cristiana. Esto levantó la oposición de algunos, incapaces de reconocer la novedad de la salvación en Cristo. Frente a ellos, Pablo, de una parte, apela a su condición de Apóstol y a su comunión con los demás Apóstoles (1,11-2,21), y, de otra, muestra, apoyándose en la Escritura, que sólo Cristo, y no la Ley de Moisés, puede hacer justo al hombre (3,1-4,31).

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