COMENTARIO
Como argumento del carácter sobrenatural de su misión y de la verdad de su Evangelio, el Apóstol recuerda las etapas principales de su vida: vocación (1,11-24), viaje a Jerusalén con Bernabé y Tito, probablemente con ocasión de la asamblea de los Apóstoles (2,1-10), y el episodio de Antioquía en el que reprochó a San Pedro una actitud que, por ambigua, podía ser malinterpretada (2,11-21).