COMENTARIO

 Ef 3,1-13 

La misión de San Pablo fue anunciar a los gentiles la revelación del «misterio» (v. 3). El Apóstol, al predicar, actúa como «servidor» (v. 7) del Evangelio de Jesucristo. Como glosa Santo Tomás en su comentario: «No estoy llevando a cabo esta tarea como si se tratara de un asunto mío, sino como un servicio que es de Dios» (Super Ephesios, ad loc.).

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