COMENTARIO
San Pablo emplea expresiones entrañables y tiernas (v. 1), y ruega encarecidamente que dos mujeres fieles se entiendan bien entre sí, como corresponde a una comunidad cristiana ferviente (v. 2). «Fiel compañero» (v. 3). Literalmente, «compañero de yugo». Parece ser que la misma palabra griega era utilizada como nombre propio de persona: Sícigo. Es posible que San Pablo se dirija a un colaborador suyo llamado Sícigo, del que no tenemos otras noticias, para que ayude a Evodia y Síntique, a la vez que hace un juego de palabras para recordarle con afecto que haga honor a su nombre: compañero de «yugo» o de fatigas por el Evangelio.