COMENTARIO

 Col 2,1-5 

Cristo es la manifestación plena del «misterio» o plan divino que tiene por fin la salvación de los hombres. Frente a aquellas «novedades» seductoras, San Pablo exhortaba a profundizar en el Evangelio recibido. La infinita riqueza de sabiduría y ciencia que se esconde en Cristo (v. 3) hace que la meditación de su vida, de sus hechos y enseñanzas, sea fuente inagotable de alimento para la vida interior. «Hay mucho que ahondar en Cristo, porque es como una abundante mina con muchas vetas de tesoros, que, por más que ahonden, nunca les hallan fin ni término, antes van en cada veta hallando nuevas venas de riquezas acá y allá» (S. Juan de la Cruz, Cántico espiritual 37,3).

Volver a Col 2,1-5