COMENTARIO
La Iglesia no es lugar de discusiones. «Hereje» (v. 10) hace referencia aquí a la condición de aquellos falsos maestros que rechazaban la enseñanza y crean divisiones. Con el tiempo se precisaron más los términos: «Se llama herejía la negación pertinaz después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma; apostasía es el rechazo total de la fe cristiana; cisma, el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos» (Codex Iuris Canonici, can. 751).