COMENTARIO
La presuntuosa confianza en la propia capacidad es una forma de soberbia, al olvidar que es Dios quien —con su providencia— rige la existencia de los hombres (cfr Pr 27,1). La expresión del v. 15: «Si el Señor quiere», utilizada también por San Pablo (cfr 1 Co 4,19), ha pasado al lenguaje popular cristiano. Es muestra de abandono y confianza en Dios, y de sometimiento a la providencia divina. Como en otros lugares de la carta (cfr 1,12; 2,13; 3,18), se termina el pasaje con un aforismo general (v. 17). En este caso, con una advertencia sobre los pecados de omisión (cfr Lc 12,47).