COMENTARIO
Santiago renueva la exhortación a la paciencia con la que había comenzado la carta (cfr 1,2-4.12). Constituye una llamada a la serenidad en la esperanza hasta la venida del Señor: «Decimos que el hombre posee su alma mediante la paciencia (cfr Lc 21,29), en cuanto que arranca de raíz la turbación causada por las adversidades que quitan el sosiego del alma» (Sto. Tomás de Aquino, Summa theologiae 2-2,136,2 ad 2).
«Habéis visto el desenlace que el Señor le dio» (v. 11). Según esta traducción, se refiere a que Job, superadas con paciencia las pruebas que el Señor permitió, recibió de Dios duplicados los bienes que había perdido (cfr Jb 42,10ss.). Otra posible traducción de la frase, aunque menos probable, sería: «Habéis visto el desenlace (o el fin) del Señor», refiriéndolo al ejemplo de paciencia que ofrece Jesucristo con su Pasión y su muerte de Cruz. Así lo interpretan, por ejemplo, San Beda y San Agustín.