COMENTARIO
Se inicia propiamente el cuerpo de la carta. Como consecuencia de la nueva vida conferida por el Bautismo los cristianos están llamados a buscar la santidad. Se apoya en dos argumentos: la santidad de Dios que los llamó (1,13-16) y la Sangre de Cristo que los rescató del pecado (1,17-21). La santidad ha de manifestarse en la caridad (1,22-25) y en el empeño por crecer en la vida cristiana (2,1-3), conscientes de que, como piedras vivas, constituyen el edificio de la Iglesia (2,4-10). La sección tiene muchos elementos propios de una catequesis bautismal.