COMENTARIO
Con el éxodo de Egipto y la Alianza del Sinaí como temas de fondo, recuerda que los cristianos somos el nuevo pueblo elegido, liberados de la esclavitud del pecado y llamados a vivir la santidad en plenitud, teniendo como modelo al mismo Dios.
«Tened dispuesto el ánimo» (v. 13) —literalmente, «ceñíos los lomos de vuestra mente»— y la vuelta a las «antiguas concupiscencias» (v. 14) aluden al relato del éxodo. En Ex 12,11 se narra la prescripción de Dios a los israelitas de celebrar el sacrificio de la Pascua con la ropa ceñida, las sandalias calzadas y bastón en mano; y en Nm 11,5 se refieren las añoranzas de la comida de Egipto por parte de los israelitas.
Sobre la llamada universal a la santidad cfr notas a Mt 5,17-48 y Lc 12,22-34.