COMENTARIO
Como en otros lugares del Nuevo Testamento, la invocación a las tres Personas divinas viene acompañada de una exhortación a las tres virtudes teologales: «Las virtudes teologales se refieren directamente a Dios. Disponen a los cristianos a vivir en relación con la Santísima Trinidad. Tienen como origen, motivo y objeto a Dios Uno y Trino» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1812).