COMENTARIO
La doxología o alabanza a Dios Padre por medio de Jesucristo enseña que Jesús es el Mediador tanto de nuestra salvación como de nuestra alabanza al Padre. Desde sus inicios, la Iglesia tiene la costumbre de dirigir la oración litúrgica al Padre por medio de Jesucristo. San Beda, comentando el v. 25, escribe: «Este versículo asigna al Padre y al Hijo igual y coeterna gloria y poder por los siglos de los siglos. Y acusa de estar en el error a quienes creen que el Hijo es inferior y posterior que el Padre, pues dice que la gloria, la majestad, el imperio y la potestad son para el Padre por medio de Jesucristo, nuestro Señor. Y esto no empezó en algún momento, sino desde antes de los siglos, y ahora, por todos los siglos. Amén» (In Epistolam Iudae, ad loc.).